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 ¿Para qué potencializar mis habilidades sociales en el ámbito profesional?

“El hombre es un ser que vive y que convive. 

Su existencia se realiza plenamente en el convivir, en el ser con los otros”. 

Aristóteles.

Hablar de este tema es extenso, ya que son variadas las habilidades sociales, por tal  motivo, me parece importante abordar una condensada parte del tema, debido a la importancia que han cobrado en años recientes como competencias apreciadas por los empleadores de cualquier área profesional al momento de la contratación, en la ejecución del trabajo, así como en la evaluación de competencias del mismo, dependiendo de la conciencia, políticas de la organización y de la atención que ponen en el factor humano. 

De igual manera han tomado relevancia, políticas públicas educativas mexicanas que pretenden incorporarlas dentro de programas de estudio, bajo el nombre de educación emocional, lo que se resume en: “preparar ciudadanos no solo técnicamente, sino mejorar la calidad de vida de las personas, haciendo ciudadanos aptos para la vida”.

Para entenderlo mejor comparto el concepto de Habilidades Sociales de Elia Roca (2014): “Son un conjunto de hábitos, conductas, pensamientos y emociones, que nos permiten comunicarnos con los demás de forma eficaz, mantener relaciones interpersonales satisfactorias, sentirnos bien, obtener lo que queremos y conseguir que las otras personas no nos impidan lograr nuestros objetivos”.

Estas habilidades tienen la finalidad de incrementar nuestra calidad de vida en diferentes contextos (social, familiar, académico, profesional), ya que al ser seres sociables coexistimos e interactuamos indefinidamente con otros, sin embargo, cuando no tenemos desarrolladas dichas habilidades, nuestra experiencia se vuelve negativa en dichos contextos.

Los estudiosos del tema distinguen mínimo dos tipos de habilidades sociales: las básicas y las avanzadas. Las primeras se relacionan con contactos sociales iniciales y las segundas abarcan planos más profundos. Entre las básicas podemos encontrar el saber iniciar o mantener una conversación, saludar, despedirse, dar las gracias, acciones que nos remiten a aquellos llamados “ los buenos modales” que reiteradamente nuestros padres y educadores desde que éramos pequeños, insistían en que repitiéramos a modo de hábitos de crianza” y  como vemos en la práctica profesional siguen estando vigentes, bajo otros nombres, pues  “los buenos modales, no pasan de moda”, toca seguirlos practicando a conciencia; entre otras habilidades sociales básicas encontramos, hacer y recibir cumplidos, emitir una opinión, escuchar, atender indicaciones, saber presentarse o presentar a alguien más, ser cortés, concertar citas, hacer preguntas cuando se tiene una duda, entre otras. 

Con respecto a las habilidades sociales avanzadas encontramos acciones más profundas y complejas para las relaciones humanas, algunas de ellas tienen que ver con la organización, planificación, o la expresión emocional:  Desarrollar empatía, escuchar activamente, pedir disculpas, saber negociar, gestionar el cambio, saber colaborar o crear sinergia, liderar inspiradoramente, capacidad de persuadir, comunicar asertivamente, reconocer errores, recibir las áreas de oportunidad,  manifestar con asertividad alguna queja, resolver conflictos, compartir, ser altruista, afrontar el estrés, tolerar la frustración, afrontar las bromas, tomar la iniciativa, enfrentarse con el enfado de otros, resolver el miedo, tomar decisiones, etc.

En la actualidad existen innumerables materiales audiovisuales, libros, publicaciones que nos pueden ayudar a seguir ejercitando y fortaleciendo todas estas habilidades. Es importante recordar que, como profesionales de cualquier área, más allá de la destreza con que usemos conocimientos y experiencias técnicas, lo que nos permitirá dejar huella personal con la gente que convivimos en lo profesional (colaboradores, jefes, clientes) será la expresión adecuada de nuestras acciones y actitudes, hacia los demás, manifestando nuestra actitud valoral, pues decirse un profesional en toda la expresión de la palabra es la suma de las competencias técnicas y las competencias personales que involucran las habilidades sociales.

Actualmente nos damos la oportunidad de aprender competencias especializadas en innumerables colegios, cursos, congresos, muy recientemente mediante tutoriales. Así como nos facilitamos el aprender lo técnico vale la pena formarnos en  habilidades sociales y personales; el resultado se resume en la simple ecuación: “A mayor calidad de las relaciones profesionales, mayor será el grado de nuestro bienestar”. 

Reflexionaba en días pasados sobre la importancia de la comunicación oral y escrita que conforma una habilidad social, pensaba que en los años de la pandemia varios profesionistas y profesionales en formación tuvimos que situarnos detrás de una computadora o un dispositivo móvil, hecho que impidió el fortalecimiento de nuestras relaciones sociales y el ejercicio de nuestras habilidades sociales limitó la comunicación por escrito en chats, whatsapp, (sin entrar en detalle en la crisis en la comunicación escrita que ya se venía gestando en cuanto a la praxis de una mala redacción, el mal uso de las reglas  gramaticales, ortográficas y mala sintaxis), aunado a eso parece que al volver de la pandemia presencialmente olvidamos lo básico:  dejar el celular a un lado, volver a mirarnos a la cara, saludar, despedirnos, decir por favor y gracias, por centrarnos en lo prágmático de nuestra labor profesional.   Sirva esta reflexión personal para recordarnos una vez más que los modales básicos son imprescindibles en toda relación y comunicación profesional, pues dan cuenta de nuestra imagen profesional. 

En esta nueva era de desafíos competitivos, habilidades blandas o soft skills que engloban las habilidades sociales son esenciales y se emparejan con las habilidades técnicas. Urge como profesionales hechos o en formación comprender lo que dice Santiago Vázquez en su libro: La felicidad en el trabajo y en la vida: “Nos contratan por nuestra competencia técnica y nos despiden por nuestra incompetencia social”, recordemos que hay centros de trabajo donde esta competencia es evaluada por la organización, de ello depende nuestra permanencia en el centro de trabajo y el plan de carrera que nos permita crecer profesionalmente, porque así es la tendencia en el mercado.

Tengamos en cuenta que estas competencias sociales se relacionan a su vez con otros aspectos de suma importancia, como el lenguaje no verbal, el impacto visual de nuestra indumentaria, nuestra corporalidad, gestos, postura, peinado, maquillaje, lo cual contribuye a determinar la imagen total de una persona, a agradar o desagradar profesionalmente.

Al tener en cuenta lo anterior y potencializar nuestras habilidades sociales podremos alcanzar con facilidad metas profesionales, teniendo la capacidad de descifrar las reacciones emocionales de otros, podremos influir en su comportamiento, comprender las dinámicas de los lugares y grupos donde estamos, lograremos conectar con las personas a un nivel significativo, desarrollando relaciones sólidas, armoniosas y auténticas.

Para cerrar, comparto lo que reciente y dije a mis alumnos en sesión cuando abordamos el tema: “Desarrolla tus habilidades sociales básicas y avanzadas para ser ajonjolí de todos los moles, desde la taquería, el transporte público, tu vecindario, tu familia, hasta en un entorno laboral con inversionistas y expertos en tu ramo.” 

 Así como a mis alumnos, a ti lector de este blog te invito a reconocer esas personas de tu entorno cercano o de la vida pública, que usan a su favor estas habilidades sociales, aquellos que andan como pez en el agua, que son adaptables a cualquier contexto, esos los del carisma, los del buen decir, los del buen humor, los que proyectan confianza, respeto y empatía, los que genuinamente tienen en sus manos la llave del éxito profesional y personal. Si los admiras y reconoces, déjame decirte que probablemente esas cualidades que detectas, ya residen en ti, en potencia o en acto.

Prof. Psict. Helea Minerva Díaz Castellanos.

Docente ESDEIC 

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